Los riesgos a que conduce una publicidad

Los riesgos a que conduce una publicidad

¿Se imaginan llegar a una tienda en busca de alguna prenda de las que diseña la joyería de Alba Tous y darnos cuenta de que todo se trata de publicidad engañosa pues en esa tienda sólo venden imitaciones de mala calidad?

Estamos seguros de que en alguna oportunidad alguno ha sido víctimas o quizás a visto al menos alguna pieza de publicidad que se encarga de prometer algo sobre determinada marca o producto, cosa que termina siendo, si no es un fraude, es al menos engañoso. Y es que desde siempre, la publicidad engañosa o desleal ha sido un problema que nos ha acompañado desde el inicio de dicha profesión y que además parece que no tiene fin.

Hay quienes consideran que dicha práctica de carácter fraudulento se encuentra incorporada como un delito en distintas legislaciones alrededor del mundo, pero cuando nos enfrentamos en las áreas no tan claras que se acercan a lo que no es legal, podemos encontrar que continúan siendo permitidas dentro de los estándares de la industria publicitaria. Es entonces cuando surge la interrogante ¿de qué forma afecta llevar a cabo ese tipo de estrategia inescrupulosa?

Entre ventas y deserción se encuentra la publicidad engañosa

Para quienes la practican, la publicidad engañosa podría convertirse en un gancho poderoso cuando se desean generar ventas, pero esto solo funciona en un primer momento. Lo importante de todo ello, no es sólo que se generen las ventas, sino la imagen de la compañía que se encuentra detrás del producto que obviamente se ve comprometida por este tipo de situaciones fraudulentas. De esta manera, se pueden observar gran cantidad de productos que toman provecho de la publicidad desleal a fin de influir en el proceso de toma de decisiones de quienes son los clientes potenciales. Pero, también es cierto que cuando se desean utilizar estrategias que sí funcionan con el objetivo de generar buenas prácticas, entonces lo recomendable es recurrir al neuromarketing, debido a que este se encarga de generar un impacto positivo en las marcas incrementando sus ventas a través de estrategias reales con estudios comprobados.

Entre las estrategias positivas usadas por el Neuromarketing que pueden ser implementadas con la idea de promocionar productos o servicios encontramos:

Hacer visual algún elemento diferenciador.
Mencionar los beneficios que el producto conlleva a la salud o el beneficio que se obtiene al adquirirlo.
Emplear alegaciones de que se trata de algo que ha sido científicamente comprobado, o que cuenta con propiedades o cualidad benéficas.
Presentar un aspecto que sea apetecible que diste del aspecto verdadero del producto.
Estimular al consumo de ese producto de primer momento.

En el mercado se pueden encontrar gran cantidad de ejemplos de marcas que no solo han perdido clientes, sino que también una inmensa cantidad de dinero a manos de procesos legales que van desde una persona, hasta una acción legal colectiva. Tal situación genera una gran desconfianza en los potenciales clientes, incluso en los que son fieles seguidores de alguna marca, pues un escándalo cuyo origen se encuentra en la publicidad desleal, se convierte en un duro golpe del que no es tan sencillo recobrarse. De este modo, es muy importante que los agentes de relaciones públicas recojan las piezas para nuevamente generar confianza en la audiencia.