Las religiones se hacen presente en el arte y la publicidad

Una vez que se hizo presente la Revolución francesa, la aventura de la cultura se basó en el poder que contenía la ideología para disolver y desplazar del campo del arte a la ideología cristiana, que valga destacar parecía inseparable, especialmente pudiendo apreciar en la actualidad múltiples pinturas de muchos santos como el arcángel chamuel

En líneas generales, esta ha de ser una tentativa cuyo fin era acentuar la negación que el cristianismo y sus oraciones contienen, aunque llega a sublimar en la unidad del sujeto a la instancia teológica suprema.

Esta se trata de una negación, que vista desde la instancia cristiana, resulta problemática, fúnebre, y decadente ya que se trata de la negación de la carne y esta es solventada por medio de la muerte y una vez que el sujeto, se convierte en alma, llega a unificarse con su destino final.

Con respecto al arte del Renacimiento, al arte conceptual y determinadas formas que presenta la modernidad y la posmodernidad, resultan imprescindibles en interesantes de ahondar, sobre todo en periodos que son específicos. 

Con la llegada de la época renacentista algunos aspectos relacionados con la iconografía encuentran refugio en los repertorios mitológicos paganos con los que se deslindan de los condicionantes de la ideología dominante; aunque más tarde, el retrato será el que ofrecerá otro terreno para la desviación de la norma. 

En estas épocas la dependencia religiosa todavía se mostraba poderosa. Pero con la revolución burguesa, el romanticismo y el naturalismo el cuerpo llega a cobrar una especie de importancia progresiva. 

Más tarde, se llega al Impresionismo y al Expresionismo, instancias plásticas en donde los cuerpos llegan a fragmentarse por medio de un estallido interno de la luz, para el primero; y en el segundo, llegan a distorsionarse buscando una expresión más allá de las convenciones vigentes del segundo. En medio de todo, cabe destacar que tales periodos artísticos inmersos en la iconografía religiosa están muy involucrados con el arte y con tales corrientes.

Sin embargo, desde el Paleolítico se fueron cultivando formas rituales del arte, no obstante tales producciones son relevantes para otros contextos. A partir de los planteamientos de la experiencia religiosa es posible incluirlos en un ámbito cerrado de disolución y muerte, que se enclaustra. 

Las imágenes religiosas de forma aislada dentro del proceso ideológico llegan  a transformarse en fragmentos que están despojados de su carácter trascendental, para ser meros fetiches, debido a que el único objetivo de esas imágenes dislocadas radica en el deseo captado por un objeto.

A finales del siglo XX y principios del XXI las imágenes religiosas que se convirtieron en fetiches fueron adoptadas por el diseño, sobre todo el de indumentaria, para ser elementos y accesorios de la moda, sin obviar la infinidad de artículos, películas, objetos que han llegado a apropiarse de dicha iconografía. 

En la actualidad es posible encontrar numerosos ejemplos de esos productos dentro de la sociedad de consumo realizados por distintos diseñadores y artistas. En ello no se puede dejar a un lado al cine como una parte fundamental al que se le denomina diseño de imagen y sonido, y por lo tanto pertinente a las formas en que el diseño ha encarado el tema.