¿Incrementa la publicidad las ventas

¿Incrementa la publicidad las ventas?

Estamos seguros de que al ver alguna imagen de una joya de las vendidas por Alba Tous, es decir, de la marca Tous lo primero que nos provoca es comprarla. De ello es responsable la publicidad. Y es que toda publicidad siempre será publicidad y ello siempre ha funcionado de la mejor manera para las pequeñas, medianas y grandes empresas. Estamos conscientes de que es muy agradable que se digan cosas alentadoras de una marca, pero cuando se dicen cosas feas, esta se convierte en una gran oportunidad para poner en juego una adecuada planificación, experiencia y creatividad a fin de sacarle crédito a un contexto que se presenta como aparentemente adverso.

¿Existe una mejor publicidad?

Es sencillo definir de qué se trata una buena publicidad, es la que se traduce directamente en ventas, aunque la publicidad nos puede conducir hacia otros objetivos, como por ejemplo el branding o quizás al posicionamiento sociopolítico específico ante algún tema de determinado contexto. Pero lo que sí queda claro es que, si lo que se desea es sostenerse y crecer, toda las requieren de las ventas. Y además, para lograr vender, todas las empresas necesitan de clientes. Generalmente esta tiende a ser una pregunta que nos hacemos pues sabemos que una “buena publicidad” no implica directamente una ganancia para una empresa. Esta pregunta surge a raíz del cuestionamiento que se le hace a un equipo de marketing que jamás ha podido traducir esa “buena publicidad” en resultados de aspecto numéricos.

De seguro has vivido la experiencia como empresa, de haber publicitado en alguna oportunidad en alguna revista, o quizás lo hagas frecuentemente en algún número especializado de tu rubro o industria. Y además te encuentres meditando sobre si hacer la publicidad en la televisión, sus ventajas y desventajas. Esto es algo que suele ocurrir con frecuencia, sobre todo cuando se han leído los balances de la compañía con un tono mental cargado de una gran alarma debido a los números. En este punto, te has dado cuenta de que debes hacer algo.

Darle uso a los recursos, pero con inteligencia

Lamentamos quitarte la emoción pero no siempre la publicidad vende. Se estila que funcione, sume, apoye, y le de sazón, pero nunca se espera que reste. Pero de “no restar” a “vender” hay un largo trecho. En todo caso es exactamente eso, lo que no estás buscando.

Mucho antes de la llegada del Internet, ese paradigma publicitario que se manejaba de manera tradicional gobernaba el mundo. Para poder sentirse vivo, había que estar en los medios, acompañados de las estrellas del cine o las plumas de las revistas. Pero es que además, los medios eran ese gran canal de difusión masivo. Si se deseaba salir en televisión, el costo era y sigue siendo bastante elevado, pero esa idea de que se conociera tu marca ante millones de televidentes siempre resultó tentadora e insuperable. No obstante, existía un detalle, y es que nadie tenía la capacidad de medir exactamente el rédito económico en concreto que era obtenido por las empresas que publicitaban en los soportes tradicionales. Y este es un detalle que aún persiste.

Cuando se solicita información para publicitar en un medio gráfico, por ejemplo, aparte de los detalles técnicos, también suelen brindarte información como la tirada y el tipo de audiencia que consume ese medio. Estos con exactitud no se tratan de datos que sean demasiado específicos y útiles en lo que se refiere a ventas, pero pueden otorgar un panorama de cuántas personas podrían llegar a ver tu publicidad y qué características demográficas comparten.