De acuerdo al ojo que lo pinte, el oso de mimetiza

Debido al centenario de la marca Tous, se invitaron a los artistas que han resultado de gran más interés en el panorama actual a fin de que reinterpretaran su icónico emblema.

El imaginario popular se encuentra repleto de marcas y logos. Estos símbolos llegamos a recrearlos en el subconsciente con si se tratara de evocar un nombre. Y una prueba de ello nos la brinda la marca de joyería Tous, que tan solo con pronunciar su nombre surge la silueta de un pequeño oso, que cuenta con gran fama internacional.

Ese inesperado peluche que en algún momento encontró Rosa Tous, la matriarca y directora creativa de la firma, en un escaparate de Milán y que en buen momento decidió transformar en un minimalista colgante de oro. 

«Todos hemos tenido un peluche en nuestra infancia y generalmente nos trae recuerdos entrañables», de este modo lo justificaría, pero sin embargo, su oso es algo, no se trata de un sencillo símbolo que transmite ternura. Este se ha transformado en el emblema internacional de una de las firmas de joyería más famosas y en todo un embajador de un estilo propio.

Se encontraban en 1985 y, debido a esa simpática ocurrencia, las piezas artesanales que Oriol creaba en la trastienda de la relojería familiar lograron saltar al plano internacional, forjando de esta manera una legión de seguidores alrededor del mundo.

Gwyneth Paltrow, Kylie Minogue, Paula Echevarría, Emma Roberts, tan solo son algunos de los rostros más conocidos que han llevado sus piezas. En todo caso, las propuestas realizadas por Tous, se encuentran presentes en esos momentos que son más cercanos, y todo con la firme intención de democratizar la joyería, pues las primeras joyas de muchas chicas han de llevar su reconocible sello.

El oso de Tous también ha de ser el blasón de una centenaria saga familiar. De esta manera lo ha relatado en su libro, Rosa Oriol quien tan solo contaba con dieciocho años cuando se casó con Salvador Tous, el hijo de un conocido relojero de Manresa quien abrió su taller en los años 20 y hoy se ha convertido en su hogar. 

Con motivo de la llegada del centenario de la firma, se invitaron a diez de los artistas más interesantes que se encuentran en la actualidad en el panorama a fin de que reinterpreten su popular logo. Brosmind, el nombre artístico de los hermanos barceloneses Juan y Alejandro Mingarro, lo hicieron rellenando la silueta con sus característicos muñequitos pop.

La diseñadora gráfica afianzada en Nueva York Emily López difuminó el oso en un lisérgico paisaje, entre rosas con ojos y figuras 3D; un efecto óptico semejante alcanzó la ilustradora mexicana Melissa Zúñiga (Ely Ely) y sus coloristas paisajes vectorizados.

En el caso de Laprisamata, o lo que es lo mismo, el ilustrador Luis de Toledo, este decidió jugar  las matrioskas con su oso, cubriéndolo de colores y figuras hasta la saturación. Un acabado que contrasta con las líneas minimalistas y delicadas del estudio barcelonés, Studio Posti.